Después del tratamiento

Durante el procedimiento, puede experimentar sensaciones como tirones, pellizcos leves, frío intenso, hormigueo, escozor, dolor y calambres en la zona del tratamiento. Estas sensaciones van desapareciendo a medida que la zona se adormece.

Tras el procedimiento, los efectos secundarios habituales suelen ser enrojecimiento, hinchazón, blanqueamiento, hematomas, firmeza, hormigueo, escozor, sensibilidad, calambres, dolor, picazón, sensibilidad de la piel y entumecimiento. El entumecimiento puede persistir durante varias semanas. Puede aparecer una sensación de hinchazón en la parte posterior de la garganta después del tratamiento submentoniano. Estos efectos son temporales y generalmente desaparecen en días o semanas.

Aunque son raros, también pueden producirse algunos efectos secundarios adicionales como hiperplasia paradójica, dolor de inicio tardío, quemaduras por frío, síntomas vasovagales, induración subcutánea, hiperpigmentación y hernia.

La criolipólisis no es para todo el mundo. No debe realizarse el procedimiento si padece crioglobulinemia, enfermedad por crioaglutininas o criohemoglobinuria paroxística. La criolipólisis no es un tratamiento para tratar la obesidad.

Como con cualquier otro procedimiento médico, pregunte a su médico si la criolipolisis es adecuado para usted.

El procedimiento de ciolipólisis es completamente no quirúrgico, por lo que normalmente se puede volver a la actividad normal casi de inmediato. A menudo, los pacientes vuelven al trabajo directamente después de su tratamiento. Esto variará con cada persona y puede depender de la zona que se vaya a tratar.

Asegúrese siempre de programar una consulta de seguimiento con su médico para revisar los resultados.

La mayoría de los pacientes ven resultados entre 2 y 6 meses, después del tratamiento. Seguirá eliminando las células grasas durante entre 4 y 6 meses después del tratamiento.